El ciclismo urbano

 

 50El ciclismo urbano consiste en el uso de la bicicleta como medio de transporte para desplazamientos cortos (de unos 5 kilómetros como máximo) dentro de la ciudad o sus alrededores. Así, podremos ir a trabajar en bici, a comprar, al cine...

Para que una bicicleta sea apropiada para el uso urbano debe ser robusta que, por ejemplo, permita subirse a un bordillo, y con ruedas grandes y lisas, ya que no hay que meterse por terrenos embarrados. Además debe contar con un faro que haga visible al ciclista, algún sistema antirrobo, guardabarros para no mancharse ni mojarse, etc.

 En un futuro no muy lejano comenzaremos a sufrir la repercusión de la disminución de las reservas de combustibles fósiles. Esta disminución conlleva un aumento del precio del petróleo; por tanto, convendría pensar en medios de transporte alternativos, como la bicicleta en las ciudades.

El uso de bicicletas como medio de transporte en las ciudades tiene numerosas ventajas:
Ayuda a reducir la contaminación atmosférica y los atascos

Mantiene un cierto nivel de actividad física en quien lo practica

Es cómoda, barata y respetuosa con el medio ambiente

 Además se ha comprobado que en ciudades con mucho trafico, la bicicleta en trayectos cortos es más rápida que el coche.

El ahorro en combustible es enorme, lo que reporta, tanto beneficios medioambientales, como económicos; así, en unos meses estará amortizado el pago de una bicicleta nueva.

 La contaminación de las ciudades no se debe solamente a los combustibles fósiles que mueven nuestros automóviles; también existen otros tipos de contaminación, por ejemplo, la contaminación acústica, es decir, el ruido que generan los coches, los atascos etc., y todo esto se puede evitar con el uso de la bicicleta.

Para que el desarrollo del ciclismo urbano sea posible, es necesario establecer una red de carriles bici en nuestra cuidad, o ampliar la red existente. También hay que aumentar el número de aparca-bicis tanto en la vía pública como en los parkings subterráneos y en los garajes de las viviendas, etc.

 El principal obstáculo para el desarrollo del ciclismo urbano está en la falta de concienciación ciudadana, junto con la percepción de riesgo que se asocia a este medio de transporte. Éste es uno de los aspectos sobre los que se debería trabajar.

Otro problema es el uso indebido de los carriles bici por parte de algunos de los usuarios: algunos ciclistas van a más velocidad de la permitida con el riesgo que conlleva, o no se respeta a los peatones; tampoco respetan a los peatones en las zonas que conviven peatones y ciclistas.

Viendo esto, se hace necesario establecer sanciones para que se cumplan las normas, concienciar a ciclistas y peatones, etc. Para ello, el Gobierno donostiarra desarrolló una campaña de concienciación, información y educación sobre el uso de la bicicleta en la cuidad. Esta campaña se inició en abril del 2006 y finalizará en septiembre del mismo año.

 El desarrollo del ciclismo urbano en el mundo es desigual: en Estocolmo el 10% de los desplazamientos urbanos se realizan con la bicicleta y en algunas ciudades de Holanda la cifra casi llega al 50%; sin embargo, en España queda mucho camino por recorrer para generalizar el uso de bicicletas en ciudades.

 En España, algunas ciudades están intentando potenciar el uso de la bicicleta como medio de transporte. Por ejemplo, el gobierno de San Sebastián potencia el uso de la bicicleta para reducir el uso de motos y coches y, en consecuencia, reducir la contaminación, la emisión de gases de efecto invernadero y el consumo de energías no renovables. Además, parte de su presupuesto anual va destinado a extender la red de carriles bici hacia los barrios más distantes del centro.

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